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¿Qué es el tickling?
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¿Qué es el tickling?

miércoles 15 noviembre 2017

Si antes te morías de placer, ahora te vas a morir de risa. Algunos creen que ya lo han visto todo en el mundo de los fetiches, pero están muy equivocados. En nuestro blog comentamos las fantasías sexuales más y menos habituales, pero lo de hoy merece toda nuestra atención. Las cosquillas de toda la vida, ahora saltan a la escena sexual bajo su expresión inglesa tickles. El mundo de las escorts no es solo lluvia dorada, beso negro, griegos o lésbicos, también es risa, mucha risa.

Un documental sobre las cosquillas

Neozelandés tenía que ser el periodista que se ha dedicado a visitar los diferentes concursos de cosquillas que hay en el mundo. David Farrier es el ocurrente comunicador que ha decidido adentrarse en el universo de la antigua tortura china.

¿Qué podemos ver en un documental de tickling? Hombres vestidos de chándal, musculados y atados. En principio, la escena puede ser la delicia de muchas mujeres. ¡Por fin llega el momento en el que bajan la guardia y toman el rol pasivo! Ellas se frotan las manos y sacan su herramienta principal. Y no es una fusta, ni unas esposas, tampoco un vibrador ni toda una gama de lubricantes. ¡Es una pluma!

La suavidad y la delicadeza de ésta contrastan con los movimientos involuntarios de los hombres cuando se desliza por la planta de sus pies. No han venido a sufrir y sin embargo ¡cómo se retuercen esos hombres!

Sin dar más vueltas, nace la versión sexy de las cosquillas: sexy tickling escort. ¿Estás dispuesto a ponerte en manos de una escort equipada con una pluma?

Tickles for all

Las cosquillas representan la reacción involuntaria a cuando nos tocan ciertos puntos de determinada forma. Entonces perdemos el control de nuestros movimientos y estallamos en la risa. Como a los humanos nos encanta estudiarlo todo, los científicos ya diferenciaron en su momento dos tipos de cosquillas, cómo no.

Por un lado, las suaves con la punta de los dedos o las uñas, por ejemplo; por otro, las que despiertan una reacción incontrolada, llamadas knismesis. Para algunos estudiosos de las cosquillas y la evolución, no somos capaces de reírnos si estamos tristes, para otros, sí somos capaces pero solo si nos hacen cosquillas.

Algunos científicos han concluido que las cosquillas elevan el estatus social de quien las hace y además incrementan las oportunidades de reproducirse. Llegaron a estas conclusiones después de hacer cosquillas a las ratas y que éstas, después los buscaran por la jaula para conseguir más de esa maravillosa sensación. Las ratas de laboratorio no son tontas y siempre han sido un fiel reflejo del comportamiento humano. Gallos, perros, gatos, todos los seres de la naturaleza gustan de las cosquillas y desean más.

Una vez que ya las hemos catalogado y puesto nombres, vamos a ver por qué nos gustan tanto y la relación con una cita con una escort.

Me muero de risa

Cuando nos tocan por sorpresa las axilas, los músculos se contraen con tal velocidad que nos hacen reír. Las cosquillas son en cierto modo una manera de defenderse ante un estímulo inesperado. La prueba la tenemos en que es imposible morirnos de la risa si nos hacemos cosquillas nosotros mismos. Esto ocurre porque al hacerlo así, el factor sorpresa desaparece.

La contracción de los músculos es tan acusada que sirve para fortalecerlos. En algunos entrenamientos de corredores y otros atletas, se incluyen las cosquillas en la planta de los pies. Tras la experiencia, los músculos y tendones se ven fortalecidos y, por las risas, el ánimo de lo más positivo.

Favorecen la intimidad

¿Quién ha usado las cosquillas como medio para intimidar con alguien? Prácticamente todo el mundo levanta el dedo y asiente tras esta pregunta. De alguna forma ese tacto delicado y por sorpresa es una forma infalible de acercarse a una persona. Mejor si estamos seguros o sospechamos que es recíproco, si no, la reacción va a ser la retirada del brazo, la mano o el pie inmediatamente.

Pero si hemos dado en el clavo y hay algo especial entre nosotros y la otra persona, las cosquillas pasan a ser una forma súper clara de expresar lo que sentimos. Es una aproximación perfecta cuando estamos viendo una peli en el cine, en una clase muy aburridos o tomando un café y las manos están sobre la mesa.

Esta práctica no solo se da en parejas, sino también entre amigas, familia y, en el caso del documental, entre hombretones vestidos de chándal con ánimo de competir. Las cosquillas son para muchas situaciones pero siempre implican intimidad y, si buscamos la carcajada, sorpresa.

Las escorts y el tickling

Las escorts saben mucho de fetiches y, por supuesto, las hay expertas, también en las cosquillas. Si decides experimentar la suavidad y la intimidad con una guapísima escort pluma en mano, puedes buscar en los perfiles a aquella que ofrece el servicio o preguntarle directamente si está familiarizada.

Costillas, cuello, axilas, pies o antebrazos son algunas de las zonas clave para disfrutar de esta práctica tan íntima. Hay escorts que utilizan una pluma, otras sus manos o cabellos, otras sus uñas. En la variedad está el gusto y cada una lo hace con su propio estilo.

Las cosquillas es una actividad que nos une a la persona con la que las sentimos. Uno mismo no puede lograr el mismo placer ni disfrutarlas tanto como cuando son en compañía, pasa como con el sexo.

Puedes citarte con una escort experta en tickling en una suite y experimentar el arte de las cosquillas en sus manos o pedir que te visite en casa y convertir el momento en algo muy especial. En todo caso, ella estará encantada de sorprenderte con sus acertadas caricias, quizá en la planta de tus pies, tu cuello o tu espalda. No te cortes y déjate sorprender. Las risas no están reñidas con la sensualidad de su tacto. Seguro que puedes disfrutar de todo junto mientras estás en su compañía.

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