Blog Perla Negra BCN
Comparte:

El actor porno que llevas dentro
Sexo y Prostitución Servicios Sexuales Escorts de lujo

El actor porno que llevas dentro

lunes 06 febrero 2017

Las fantasías más sucias y perversas se hacen realidad pocas veces en la vida. Y menos mal, si no, no serían tan especiales. El mundo de las escorts tiene tanto éxito entre los hombres por las fantasías que cumplen.

¡Cuántos están hartos de hacerse pajas o echar polvos insatisfactorios! Esos que ven pelis porno todos los días, aunque sea cinco minutos en el descanso de la oficina. Sus cabezas sueñan con echar ese polvazo. Por supuesto, con la tía más buena del mundo. ¡Sacar el machote que llevan dentro! Hacer realidad esa tórrida escena que les da vueltas en la cabeza, está a su alcance.

La sempiterna pasión por el porno

La pasión por el porno no empezó con Deep throat (Garganta profunda) allá por los años setenta en Estados Unidos, sino mucho antes. Es cierto, que hasta nuestra era, las cámaras de vídeo e Internet no existían. Pero vamos, dejando aparte la difusión, la pornografía ha existido desde el primer momento en que el hombre se hizo hombre.

Egipto, Roma, Grecia, Babilonia, Tenochtitlan, Chichén Itzá, el Vaticano, cualquier monarquía del mundo o Pompeya, no dejaron de lado los placeres más bajos. Los frescos, las pinturas, los hechos y los rumores que han quedado, son el fiel reflejo de sus noches calentorras. La prostitución y el sexo, la pornografías y la experimentación, han sido fieles compañeros de los humanos, puede que más que los perros.

Pelis porno tenemos de todos los tipos y cada vez vamos más allá. Las hay con actrices y actores de un color o de varios; con apariencia más o menos atractiva; con comportamientos más humanos o animalotes; hay pelis porno que suben el ánimo, otras que lo bajan. Algunas dan ganas de echar la bola, otras de ponerse a follar con inmediatez y sin remedio. Y así un largo sendero de variedades. Algunas son como un documental de La2, otras lo más raro que ha visto en su vida.

Y después de todo este abanico de posibilidades a la hora de ver una peli para ponernos cachondos, aún queda lo mejor. Hacerla realidad. Para eso están las escorts pornstar. Pero cuidado, hay que estar a su altura y eso no es nada fácil.

Escort pornstar y el resto de los mortales

Hay actrices porno con las que se puede conseguir una cita, eso sí, previo, y sustancioso, pago. Y también, hay escorts pornstars que trabajan como actrices y además como putas. ¡A veces los sueños se hacen realidad!

Y ¿para qué sirve una escort pornstar? Pues básicamente para follar como en una peli porno. El cine guarrete es una de las grandes industrias del mundo. Las pelis porno se venden mucho más que las hamburguesas y cuentan con un público incluso más fiel.

Los fieles seguidores del porno tienen sus actrices y actores favoritos. Compran todos sus estrenos, ven las pelis una y otra vez y también se saben los diálogos. Cuando la cosa llega a convertirse en obsesión por la estrella, uno empieza a plantearse cómo podría hacerlo realidad.

Bueno, pues hay una manera de echar ese súper polvo con esa actriz porno favorita. Ponga unos 1000.000 dólares por delante y empezará a tener posibilidades. Si no tiene preparado ese monto, puede optar a las actrices menos conocidas. Ya sabe que para llegar a las divas del sexo norteamericanas hay que tener un buen fajo disponible.

Las escorts pornstars son profesionales que trabajan en la industria del porno. Actrices en activo que también echan su rato con citas muy especiales. Son diferentes al resto de escorts porque cumplen la fantasía sexual de echar el polvo más salvaje tal y como lo hacen en las pelis. Y lo mejor de todo, poder hacerlo con la actriz que hemos visto tantas veces en pantalla.

No tan rápido

Una vez que has reunido los billetes para pagar esta experiencia mega sexual, también tienes que ponerte a la cola. La escort porno recibe miles de solicitudes de tipos para follar con ella. Como siempre, esta señorita tiene la última palabra. Hay muchos candidatos con la pasta preparada pero aún así, ella o su agente harán un filtro.

El tema de follar con una actriz porno incluye olvidarse de todas las barreras y correr un gran riesgo para la salud. Tal y como se ve en una cinta porno, no se usa condón y la actriz puede tragarse el semen o pringarse toda la cara cuando el cliente se corra de gusto.

Todo esto implica traspasar las normas de la buenas prácticas y, por eso, aparte de la pasta, si quiere probarlo con una escort pornstar, puede que ella le pida que pase por unos exámenes médicos.

Mirar la agenda

Las actrices porno tienen la agenda copada de grabaciones, eventos, entrevistas, fiestas, polvos y más polvos. Cuadrar un día para citarse con ella no es cosa fácil. Ella saca una fortuna de cada minuto de película, mucho más que con una cita privada. Por eso, y sin andarse con tonterías, ella y su agente van a sacarle todo el partido que puedan.

Una vez que haya cogido la vez, sido elegido y pasado por los análisis médicos que se solicitaron, se puede poner una cita. Si no da todo O.K. en su test, olvídese de este polvo mágico.

Después del procedimiento, toca quedar en una ciudad y en un hotel, villa, apartamento, lo que sea, para por fin, pegarse el revolcón. ¿Cuándo podría ser esto? Cuando ella diga, obviamente.

Como vemos, citarse con una actriz porno no es cosa fácil. Su caché es mucho y sus momentos libres son bien pocos. Si a usted le mola algo más asequible puede quedar con las escorts pornstars. No se trata de las súper estrellas norteamericanas pero al menos están más a su alcance.

Las escorts pornstars se dedican a la industria del porno pero también a la del sexo por dinero. Puede que sus exigencias de análisis médicos no sean tan tajantes y que pueda quedar con ella antes de seis meses. Por lo demás, puede ir metiéndose en el papel de actor porno y cumplirlo con ella.

Post anterior
Sploshing: la mezcla perfecta de sexo y comida Sploshing: la mezcla perfecta de sexo y comida martes 14 febrero 2017
Post siguiente
Puteros españoles, los campeones de Europa Puteros españoles, los campeones de Europa lunes 30 enero 2017