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Lubricantes, lo que hay que saber
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Lubricantes, lo que hay que saber

viernes 09 febrero 2018

Llamamos lubricante a cualquier sustancia líquida o viscosa de origen sintético, natural o vegetal que se utiliza para reducir la fricción y la irritación entre dos cuerpos y para aumentar la sensación de placer durante el acto sexual.

Las relaciones sexuales son mucho más placenteras y excitantes con lubricación natural o con la ayuda de un gel íntimo o un lubricante. La sequedad de los genitales en cualquier encuentro sexual dificulta que los cuerpos resbalen y se deslicen fácilmente. Lo normal es que, tras tener sexo sin lubricación, aparezcan molestias en la vagina y en el pene, rojeces en la piel e irritación a causa de la fricción.

La lubricación y las mujeres

La vagina, el órgano genital femenino por excelencia, está preparada para segregar fluidos de manera natural. De esta manera, las mujeres son capaces de regular la lubricación durante la excitación y el posterior acto sexual, aunque la lubricación no es algo voluntario que puedan controlar a su antojo.

El acto de lubricarse es un proceso fisiológico para el que el cuerpo está preparado, sin embargo, la lubricación no funciona de la misma forma en todas las mujeres. Algunas tienen la suerte de lubricarse o de “mojarse” muy rápido mientras otras permanecen “secas”, aunque estén muy excitadas.

Hay muchos factores que condicionan la lubricación vaginal, pero el más importante es la edad. Las chicas jóvenes tienen más facilidad para lubricarse que las mujeres más mayores porque la piel, con el tiempo, va perdiendo propiedades como la hidratación y la regeneración. La causa principal de todos estos problemas de salud derivados de la edad es la disminución de estrógenos. Aun así, es posible aumentar la lubricación de nuestra compañera sexual sin usar lubricante si le dedicamos tiempo y no tenemos prisa.

Ejercicios que favorecen la lubricación

Las mujeres, por su parte, pueden tomar algunas medidas sencillas para mejorar su lubricación. Por ejemplo, tener una alimentación equilibrada y beber mucha agua ayudará a los tejidos corporales a mantenerse fuertes y sanos y a funcionar correctamente. Realizar ejercicios de suelo pélvico de Kegel y usar las bolas chinas también serán grandes aliados para las mujeres con sequedad vaginal. Lo mejor que pueden hacer las mujeres para estimular su lubricación y mejorarla es practicar sexo de manera activa, que mantendrá los músculos vaginales tonificados gracias a las contracciones involuntarias que provocan los orgamos.

Para aumentar la lubricación en pareja, lo ideal es crear un ambiente relajado y sensual con luz tenue de velas, música sugerente o chill-out y aromaterapia para estimular la imaginación. El siguiente paso es tener una actitud sensual hacia ella, hablar entre susurros y tocarle suavemente el clítoris y la vagina e incluso hacerle un cunnilingus. Si no hay tiempo para los preliminares y la pasión apremia, la solución más sencilla y efectiva para acelerar el proceso es utilizar gel íntimo o lubricante.

Los lubricantes en la antigüedad

Los lubricantes se pueden clasificar en varios tipos. Existen diferentes tipos de geles íntimos o lubricantes divididos en diferentes grupos dependiendo de su textura, su composición o el uso que se les da.

A priori, se deben diferenciar dos grandes grupos de lubricantes, los que son de origen natural y los que son sintéticos o de origen artificial. Cuando no existían los lubricantes sintéticos, la gente se tenía que apañar con lo que tenían a mano. Principalmente, utilizaban manteca de cerdo porque esta grasa animal es resbaladiza y viscosa, pero también aceite de oliva. Si no podían disponer de manteca o aceite, recurrían al lubricante más obvio y natural: la saliva. Aunque no es muy higiénico, escupirse en las manos es la alternativa más barata y natural al lubricante, y todavía hoy escupimos si tenemos una emergencia de lubricante.

Lubricantes sintéticos

Los lubricantes sintéticos pueden ser de base acuosa o de base oleosa. Es muy importante tener en cuenta las características de cada uno porque tienen propiedades y usos muy distintos.

Lubricantes de base oleosa

Se fabrican con distintas gelatinas o siliconas y aceites vegetales que no se diluyen ni se descomponen al entrar en contacto con la piel y los fluidos corporales. La peculiaridad de los lubricantes de base oleosa es que no son compatibles con los preservativos de látex porque su base anula la efectividad de este material.

Lubricantes de base acuosa

Este tipo de lubricante se compone de agua, glicerina y otros elementos solubles en agua. Por lo tanto, son menos agresivos que los lubricantes de base oleosa para la piel y las mucosas. Además, son compatibles con el látex, por lo que son los más adecuados para el uso sexual.

Usos de los lubricantes

Los lubricantes tienen varios usos entre los que destacan el uso médico y el uso lúdico-recreativo.

Es muy habitual encontrar lubricante en la consulta de un ginecólogo o de un urólogo para evitar heridas y desgarros durante la citología o el tacto rectal. Las mujeres que padecen sequedad también se aplican un gel específico de uso médico para evitar los picores y la incomodidad que provoca.

Las escorts son expertas en el uso lúdico-recreativo de lubricantes en el sexo. Los lubricantes ofrecen muchas posibilidades en el sexo, pues se pueden aplicar tanto en la vagina como en el pene e incluso en el ano. Esto facilita algunas prácticas sexuales como el griego y evita dolores y sufrimientos innecesarios.

Por todas estas razones, recomendamos a nuestros lectores que se animen añadir un punto resbaladizo, húmedo y caliente a sus encuentros con escorts. Un buen lubricante de base acuosa será perfecto para encender una chispa de travesura e imaginación entre los dos.

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