Blog Perla Negra BCN
Comparte:

Parafilias. La asfixia erótica ¿Puede ser la muerte el máximo placer?
Servicios Sexuales

Parafilias. La asfixia erótica ¿Puede ser la muerte el máximo placer?

martes 04 marzo 2014
La hipoxifilia, conocida en las calles como la “asfixia erótica” y menos comúnmente conocida como la asfixofilia es una rara y peligrosa parafilia en la que una persona busca el placer reduciendo la falta de oxígeno en el cerebro durante un momento para conseguir una gran excitación sexual.

La restricción del oxígeno causa una acumulación de dióxido de carbono. Este aumento de dióxido de carbono conlleva una sensación de aturdimiento y placer que unida a la masturbación puede aumentar las sensaciones sexuales.

Normalmente, los que la practican se sirven de correas de cuero, cadenas o un nudo en una cuerda o incluso una bolsa de plástico puede que solo o acompañado, práctica arriesgada que en muchas ocasiones desemboca en la muerte. La muerte ocurre porque se pierde la consciencia durante la asfixia parcial.

Algunos de los famosos que encontraron la muerte en esta práctica son el cantante de INXS Michael Hutchence, el actor estadounidense
David Carradine y el reportero de televisión inglés Stephen Milligan.

Aunque la asfixia causada por ahorcamiento ha sido descrita muchas veces como la parafilia denominada “asfixia erótica”, los doctores han concluido que hay otras muchas variedades dentro de este trastorno. Otros tipos de hipoxifilia que se han estudiado se practican con bolsas de plástico, sustancias químicas, comida, electrocución, inmersión en agua, por nombrar algunos.

Sin embargo, hay cierto desacuerdo en la comunidad médica sobre la normalidad o anormalidad de estas muertes. La Asociación Psiquiátrica Americana estima que una muerte de cada millón ocurre así.

El FBI asegura que unas mil personas mueren al año por esta manera de masturbarse en Estados Unidos, otras fuentes aseguran que entre doscientos cincuenta decesos se deben a esta causa en el mismo país. La mayoría de los practicantes son hombres, según publicó el Diario Británico de Psiquiatría de Canadá, solo una de cada ciento diecisiete muertes fue de una mujer. En general, los hipoxifílicos son hombres blancos de mediana edad, aunque hay algún caso de un individuo de ochenta y siete años.

Una rareza poco estudiada

Hay pocos datos disponibles sobre esta parafilia pero se cree que la causa es incrementar la intensidad del orgasmo. También se relaciona con aquellas personas que usan gases que reducen la cantidad de oxígeno en el cerebro. Se ha señalado que este tipo de comportamiento puede ser una variante peligrosa del 
masoquismo sexual  en cuanto a sus rituales de bondage.

Frecuentemente, la sesión se graba o lo hacen delante del espejo para verse mientras se masturban y se asfixian. Un estudio alemán sobre cuarenta muertes accidentales por
asfixia erótica
publicado en la revista Foresic Science International, informó que los cuerpos de los hallados suelen estar desnudos o con los genitales en la mano; rodeados de material pornográfico u otros elementos parafílicos y juguetes sexuales. Además, los individuos suelen haber eyaculado justo antes de morir. Este trastorno se ha asociado a otras parafilias como el masoquismo, el travestismo, el bondage y el fetichismo.

Los que escapan de la muerte

En uno de los pocos estudios en los que hay datos de hipoxifílicos que siguen vivos, el doctor Stephen hucker (Universdad de Toronto, Canadá) investigó a unos mil participantes vía Internet. En sus conclusiones señaló que el setenta y uno por ciento practicaba actividades masoquistas y el treinta y uno por ciento, juegos sádicos.

Además, halló que el sesenta y seis por ciento practicaban bondage y el cuarenta y cuatro por ciento usaba esposas consigo mismo, el catorce por ciento se servía de estimulación eléctrica y el treinta y siete por ciento se auto flagelaba. En cuanto al acto en sí, el mayor punto de placer sexual y excitación se alcanzaba obstruyendo la respiración. Aún así, la pérdida de control y de consciencia también jugaban un papel principal en incrementar la excitación sexual. Los participantes en el estudio, dijeron que lo que menos les excitaba era la humillación y el dolor.

En un artículo publicado recientemente por el doctor Hucker, en relación a la nueva clasificación de parafilias, señaló que el término de hipoxifilia debería abandonarse en pro de axfixiofilia dado que no hay pruebas empíricas que aseguren que el objetivo de esta parafilia es privarse de oxígeno, sino la excitación sexual por medio de la restricción de oxígeno.

El cerebro en el momento de la asfixia

El escritor George Shuman describe ese momento clave con las siguientes palabras: "Cuando el cerebro se ve privado de oxígeno, se produce un estado semi alucinógeno llamado hipoxia. Esta falta de oxígeno combinada con el orgasmo es una sensación al menos tan fuerte como la provocada por la cocaína y no menos adictiva”.


EL doctor Lloyd, en cuanto a los estados alucinógenos provocados por hipoxia crónica, señala que pueden ser parecidas a las alucinaciones que pueden experimentar los escaladores en alta montaña. También es posible llegar a este estado cuando viajamos en avión y ocurre algo inesperado que provoca una descompresión súbita en altitud, con lo que las alucinaciones no solo son cosa de la falta de oxígeno.

La práctica de la asfixia erótica

Quien practica la asfixia erótica utiliza varios métodos para conseguir el nivel de falta de oxígeno que se necesita, por ejemplo, la asfixia con una bolsa de plástico en la cabeza, auto-estrangulación con una ligadura, el uso de gas o disolventes volátiles, la compresión del pecho, o alguna combinación de lo mencionado. A veces, se pueden utilizar aparatos complicados con el fin de producir los efectos deseados.

La práctica, no nos engañemos, por muy atractiva que pueda resultar, es muy peligrosa, incluso si se realiza con cuidado ya que se conocen muchas muertes accidentales en esta búsqueda de placer, solo trascienden los nombres de los hombres famosos pero son muchos más lo que acaban su vida por el hecho de masturbarse.

La falta de oxígeno combinada con la masturbación lleva a un éxtasis que fácilmente puede convertirse en la muerte. Sí, los que perseguían ese máximo placer lo consiguieron, pero fue lo último que hicieron en sus vidas, no pueden volver para decirnos si valió la pena, probablemente, no.
Post anterior
El Rojo. El Color de la Excitación El Rojo. El Color de la Excitación martes 04 marzo 2014
Post siguiente
Lesbico, atención a parejas y otros servicios sexuales de las escorts Lésbico, Atención a Parejas, Exhibicionismo y Dúplex. Servicios y Prácticas Sexuales 3 martes 28 enero 2014