Blog Perla Negra BCN
Comparte:

Una prostituta de bangladesh
Sexo y Prostitución Relatos Eróticos Internacional

Una prostituta de bangladesh

lunes 04 agosto 2014
Diario de una escort de lujo:
“Los hombres me pagan para darme placer”


Una escort de lujo... Muchas veces hemos abordado este tema desde la perspectiva de la que se dedica al mundo de la prostitución de alto standing, sus servicios y sus curvas de vértigo, pero nunca hemos abordado a la escort de lujo como mujer. Si hace poco escribíamos un post sobre Gwyneth Montenegro, la escort de lujo que a día de publicar su diario se había acostado con 10.091 hombres, hoy vamos a hablar de la que se hace llamar “Una prostituta de Bangladesh”, que no da su nombre, probablemente poca gente lo sepa, y que cuenta mucho de su vida como escort de lujo en sus posts, en los que podemos ver más allá de la eterna bella prostituta infinitamente complaciente con los hombres.

Una mujer sin sitio en la sociedad

“Una prostituta de Bangladesh”, tal y como firma sus confesiones en Internet, afirma que es “una mujer sin sitio en la sociedad”, aspecto que no reconoció hasta pasado mucho tiempo inmersa en ese estilo de vida fuera de lo normal, en el que cuanto más se sumergía, más difícil era participar en una vida corriente.

En principio esta escort de lujo lleva una vida como cualquier otra mujer, en la que en parte se dedica a sus estudios universitarios y la otra mitad del tiempo lo dedica a la industria del sexo. En su blog, relata cómo trabajar de prostituta de lujo cambió su trayectoria para siempre, la cual está llena de aspectos positivos y negativos.

Pero, ¿cómo es físicamente “Una prostituta de Bangladesh”? Sin fotos es su diario online, ella se describe como una escort exótica, criada en Occidente pero de padres inmigrantes originarios del país asiático. Desde muy pequeña, se dio cuenta de cuánto gustaba a los hombres. Podemos imaginar una piel morena y suave, una cara exótica de grandes y brillantes ojos negros, una nariz recta y unos labios carnosos, una melena larga, lisa y como el azabache, como salida de los cuentos de Las mil y una noches.


“He vendido mi alma”

En su diario, esta escort de lujo reconoce pensamientos y sensaciones, las repercusiones de su trabajo en ella como mujer; quizá una de las más impactantes sea “vender sexo a veces me hace sentir que he vendido mi alma”, porque se hace dinero en mucha cantidad y muy rápido pero no tiene glamour a pesar de que todo el rato la gente le dice lo hermosa y lo deseada que es; en realidad es una vida vacía.

Lo cierto, es que como escort de lujo, se mueve en las altas esferas y conoce hombres de todas las edades y razas. Últimamente, confiesa haber descendido el ritmo de trabajo pues ha surgido el amor entre ella y un cliente de Arabia, con el que sabe que no podrá tener una vida normal por la multitud de barreras culturales y políticas.

Los miedos de una escort de lujo

“Una prostituta de Bangladesh” no solo habla de sí misma en sus publicaciones online sino que acepta preguntas y entabla conversaciones sobre su mundo y su vida. Una seguidora le pregunta si no se preocupa sobre las enfermedades de transmisión sexual que pueda contraer, y si se puede sentir segura a pesar de acostarse con tantos hombres que la podrían infectar con cualquier enfermedad venérea. Ella responde que al principio, por supuesto que sí se preocupaba y no sólo sobre las enfermedades sino sobre cualquier cosa, por ejemplo, la pérdida de tensión en los músculos de la vagina.

Cuando empezó su vida como escort, tenía muy poca experiencia sexual, con lo cual, tenía miedo de los encuentros con los hombres y las consecuencias. En particular, el hecho de practicar sexo con tantos y las enfermedades de transmisión sexual, pero una vez se curtió en la industria del sexo, se dio cuenta de que ese riesgo quedaba minimizado si se usaba preservativo tanto en el sexo como en las felaciones. Ella comenzó en el mundo de la prostitución de lujo trabajando para una agencia de alto nivel que protegía extremadamente la salud de las escorts. Esto quiere decir que no se practicaba la GFE (girlfriend experience), en español, hacer de novia.

En dicha agencia, las escorts podía perder sus trabajos si se llegaba a saber que hacían este tipo de extras. De hecho, la dueña de la empresa se jactaba de que entre sus chicas, nada de hacer de novias, nada de GFE.

¿Qué es Girlfriend experience?

Hacer de novia conlleva, como su nombre indica, hacer de novia, de esa chica que quiere a su chico y le besa con amor y ofrece por propia voluntad y llevada por la pasión felaciones sin preservativo, y cualquier otra práctica sexual que implique riesgo y contacto íntimo.

En aquella primera agencia en la que “Una prostituta de Bangladesh” trabajaba, el amor se separaba del sexo radicalmente. Hoy en día, esas actitudes no forman parte del mundo de la prostitución. La mayoría de escorts ofrecen entre sus servicios las felaciones sin preservativo, llamadas francés sin. ¿Por qué? Simplemente porque aunque se trata de sexo por dinero, lo que el hombre busca es una relación sexual lo más parecida posible a una relación sexual apasionada, y demandan en la mayoría de los casos los besos con o sin lengua, y el sexo oral sin preservativo, además del coqueteo y la seducción como si no hubiese dinero de por medio.


El placer de la escort

¿Se puede considerar GFE el hecho de que la escort se permita recibir placer de su cliente? El caso es que ella confiesa que de vez en cuando, con clientes muy especiales, que la han seducido a pesar del pago de una cuantiosa suma, se permite sentir placer, y no los detiene si es que son diestros en las artes de la cama, en tales circunstancias, “me doy un baño de vanidad y placer pensando que los hombres me pagan para darme placer”.
 
Post anterior
Entrevista a una escort independiente de Barcelona Entrevista a una escort independiente de Barcelona martes 19 agosto 2014
Post siguiente
El pago online revoluciona la prostitución El pago online revoluciona la prostitución jueves 31 julio 2014