(Actualización Diciembre 2018)

A veces puedes conocer a una persona, que te puede atraer mucho sexualmente, pero que no puedes llegar a más. El vínculo que une el sexo, no siempre une otros sentimientos y es por ello que hay que saber diferenciar entre que es una follamiga y que es una escort.

Puedes irte de putas a muchos sitios y conocer a muchas escorts, pero al fin y al cabo, es eso, una lumi. La confianza de quedar muchas veces con ellas pueden llegar a confundir emociones y es por ello que hay que saber diferenciar con quién debes de lucir confianza y con quién no.

Si que es cierto que cuando un hombre tiene una amistad con una mujer que involucra encuentros íntimos casuales y no existe entre ellos ningún tipo de ataduras, podemos hablar de una follamiga. A los hombres les encantan este tipo de relaciones y a muchas mujeres también. Disfrutan juntos del sexo sin obligación de ser más que amigos íntimos, no hay exclusividad, ni sufrimiento, ni celos. Pero se corre el riesgo de que uno de los dos se enamore y se estropee el invento.

Prohibido enamorarse

La regla número uno para tener y mantener follamigas es no enamorarse y rezar para que ellas tampoco lo hagan. Mantener la distancia y dejar las cosas claras son algunos de los trucos para que esto no pase.

Sobre todo si es una amistad que viene de lejos, es importante no echar a perder una amiga por una noche de sexo. Para un encuentro sexual sin ataduras es mucho más recomendable llamar a una escort.

Con una escort todo está perfectamente claro. Incluso si le pedimos un servicio de girlfriend experience, o trato de novia, y compartís una buena conversación y confidencias como si fuera tu mejor amiga, puedes estar tranquilo, con una escort no habrá confusiones, todo empieza y termina cuando tú deseas y el vínculo emocional real está descartado desde el primer momento.

Distancia prudencial

Aunque en un principio una follamiga mantiene las distancias y no tienes que darle explicaciones si tienes un lio con otra chica o si no das señales de vida en varios días, lo cierto es que al ser amigos la fina línea que separa la amistad del encuentro sexual esporádico se tensa a menudo por las distintas expectativas.

Sois follamigos, no sois novios, pero en cuanto el contacto sexual se hace más frecuente es común que empiecen a aflorar sentimientos que compliquen las cosas. Los temidos celos.

Una escort no sentirá celos, al contrario, le parecerá divertido incluir en la experiencia sexual a otras escorts y disfrutar de un trío sin tabúes. No sé si a la follamiga le haría mucha gracia encontrarte en la cama con una escort y menos aún si se animaría a unirse a la fiesta, pero todo es cuestión de intentarlo.

Sin dramas

En la follamistad tener una conversación que involucre sentimientos hace parecer dependiente y, en la mayor parte de los casos, se evita a toda costa. Pero, un te quiero se escapa y comienza a desequilibrar la relación de fuerzas. El sentimentalismo nos juega siempre malas pasadas y queremos ponerle etiquetas a todo. Ahí está el error, ¡pero errar es tan humano!.

Ni dramas, ni dependencias ni ejercicios de autocontrol, las escorts son profesionales y con ellas evitamos toda posibilidad de estropearlo todo con una sola frase. Sabe perfectamente que el encuentro y todo lo que ocurre en el es solo un juego.

Servicios muy picantes

Tener una follamiga y disfrutar del sexo sin ataduras emocionales, aunque tiene su morbo, no es lo mismo que estar con una profesional del sexo. Por lo general, una follamiga no tiene una lista interminable de servicios que ha ido perfeccionando. Por buena que sea en la cama, no siempre es capaz de ser un ama sexual dominante, vestirse de látex y azotarte mientras te hace una cubana. Una escort está dispuesta a cumplir tus fantasías secretas, su misión es complacerte.

Entre los servicios especiales que podrás experimentar con una escort, son muchos, pero muy raras veces con una follamiga.

La lluvia dorada, la porn star experience, el beso negro o el sexo anal. Otra de las ventajas de tener encuentros sexuales con escorts es que puedes tener sexo casual.

Encuentros y desencuentros

Una follamiga hace su vida y no organiza su agenda social en función de ti. Por ello, puede darse el caso de que tengas un viaje de negocios al que no pueda acompañarte o simplemente un calentón una noche en la que ella tiene otros planes. Al no haber compromiso tampoco existe un vínculo que te permite pedirle que esté disponible cuando la necesitas. Eres libre, y ella también.

Con las escorts siempre estás cubierto, hay tantas chicas, tantas opciones, que será imposible que no estés acompañado cuando lo desees, ya sea en tu habitación o en una fiesta de empresa, una noche de copas o un fin de semana de relax. Solo tienes que echar un vistazo a la amplia oferta de chicas de compañía de un local de escorts de lujo para darte cuenta de que solo no vas a estar.